Este viejo grabado fue de mi hermano, Fernando Escribano, quien fue un gran fan de la fábrica. La fábrica fue para nosotros un pequeño parque de atracciones, cargado de historia, pues nuestra familia fue una de las más antiguas de El Aguila y nosotros dos fuimos la cuarta generación que trabajamos allí.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.